Diabetes, otro asesino silencioso


Cuando hablamos de asesinos silenciosos nos estamos refiriendo a aquellas enfermedades que no presentan síntomas claros, al menos en sus etapas iniciales. Una persona puede padecer de estas sin darse cuenta, hasta que es demasiado tarde, en esta categoría hay varias menciones, como la hipertensión arterial, pero esta vez nos enfocaremos en la diabetes.

La diabetes es una enfermad grave y potencialmente mortal si no se controla o se trata a tiempo. Siendo esta una enfermedad crónica, es decir, que empeora de manera gradual, no tiene cura. El tratamiento consiste en controlar de tal manera que el avance de esta más lento, alargando la calidad de vida de las personas, de hecho, personas con diabetes pueden tener una vida plena y feliz, siempre que se cumpla el tratamiento.

¿Qué la ocasiona?


La diabetes se asocia con la falla de páncreas. El páncreas es el encargado de producir insulina y a su vez la insulina es la encarga de regular los niveles de glucosa en la sangre.

No se ha demostrado una causa exacta que origine tal falla en el páncreas, sumado con el hecho de que existen varios tipos de diabetes.

En el caso de diabetes tipo 1, que es el más propenso a atacar a niños, pero tampoco es excluyente a personas mayores, se presenta destrucción de las células que producen la insulina. El misterio de todo esto es que es el sistema inmune quien las destruye, es decir, nuestras células se atacan entre sí.

Para diabetes tipo 2, la producción de insulina es normal, pero su efectividad es muy reducida. Puede haber insulina en exceso pero esta no actuará correctamente para nivelar la cantidad de azúcar en nuestro cuerpo.

Si bien no se tiene una causa exacta, las estadísticas de facturación de San Pablo Farmacias demuestras que la obesidad es un factor importante en los pacientes con diabetes.

¿Es muy silenciosa…?


La diabetes si presenta síntomas, por ejemplo la sensación de sed, incluso después de tomar agua, el cansancio, vista borrosa, pérdida de peso aún comiendo mucho, entumecimiento de manos y pies e infeciones fúngicas en la piel.

No todos los síntomas se presentan, y generalmente pasan desapercibidos o se asocian con otras enfermedades o situaciones, haciendo que no nos demos cuenta de su presencia.

El diagnóstico es muy sencillo. Consiste en medir el nivel de azúcar en la sangre y así comprobar si la insulina está cumpliendo su función o no.

¿Cuál es el tratamiento?


Dependerá del tipo de diabetes, pero en general se puede clasificar en tres aspectos. Una buena alimentación, hacer ejercicio, y el uso de medicamentos.

En el caso de la diabetes 1, donde somos incapaces de producir insulina por nuestra cuenta, debemos adquirirla mediante inyecciones. Es una actividad fastidiosa pero que nos salvará la vida.

En la diabetes tipo 2, las opciones son más amplias. No siempre será necesario inyecciones de insulina. Con una buena dieta y ejercicio es posible regular el nivel de glucosa en la sangre.

No te confíes. Realiza una consulta y mide tu nivel de azúcar.