Cabello graso: todo lo que debes saber


El cabello graso se ensucia muy fácilmente debido a una producción excesiva de sebo. El cabello grasoso es aquel que a pesar de ser lavado con regularidad, luce sucio en poco tiempo.

Esto es debido a un trastorno funcional que afecta a las glándulas sebáceas, las cuales tienen la función de producir grasa para proteger diversas zonas de nuestra piel.

El problema aparece cuando estas glándulas producen grasa de manera excesiva. El cabello constituye por sí mismo un icono de la belleza femenina, todas queremos tener un cabello sano, fuerte, brillante y sobre todo saludable.

Por esta razón asistimos frecuentemente al salón de belleza, usamos diversos productos y probamos las miles de recetas caseras que nos recomiendan.

Sin embargo, así como sufrimos afecciones que deterioran nuestra salud corporal, nuestro cabello también puede enfermarse, específicamente de problemas capilares, el cual trae consigo muchas molestias.

Características del cabello graso


Los cabellos grasos se caracterizan por ser brillantes, pegadizos, pesados y difíciles de peinar. Además acumulan sucio fácilmente y tienden a lucir con poco volumen.

Cuando el cuadro se complica se puede tratar de seborrea, este mal necesita de asistencia dermatológica, la cual se caracteriza porque produce muchas escamas y el enrojecimiento de la zona afectada, aunado a una ligera comezón.

Además de la causa principal que es la producción excesiva de grasa, también puede ser producido por el estrés cotidiano, el uso de productos en crema o gel moldeador.

Si esta patología no es tratada a tiempo y con los medicamentos adecuados, se pueden presentar otros problemas, como la caída del cabello y la aparición prolongada de la caspa.

Factores desencadenantes


  • Dieta desequilibrada.
  • Alimentación rica en grasas e hidratos de carbono, y pobre en frutas verduras y vegetales.
  • Problemas de estrés.
  • Disfunciones hormonales.
  • Factores genéticos.
  • Manipulación enérgica del cuero cabelludo.
  • Factores ambientales, como el calor y la humedad.
  • Uso prolongado o permanente de acondicionadores o baños de crema.

Recomendaciones


  • No te peines excesivamente.
  • Utiliza cepillos de madera y con cerdas de fibras naturales.
  • Usa silicona solo si tienes las puntas secas.
  • Consume frutas, verduras e infusiones herbales.
  • Si tienes la raíz grasa pero tus puntas están muy resecas, opta por cortarlo y darle un mantenimiento adecuado.
  • Utiliza el secador a temperatura suave y a una distancia de 15 cm del cabello.
  • Desinfecta tus cepillos con agua caliente y jabón.
  • Cambia con frecuencia la funda de tu almohada, la grasa de tu cabello también puede alojarse allí.
  • Utiliza un champú y acondicionador especial para cabello grasoso o uno que posea PH neutro. Aplica el enjuague desde la mitad del cabello hasta las puntas y nunca desde la raíz. No estrujes demasiado fuerte tu cabello, al sacarlo con la toalla se debe hacer con suavidad y sin movimientos bruscos.

Remedios caseros


  • Exprime el jugo de 3 limones y coloca este zumo sobre el cuero cabelludo.
  • Corta 2 pencas de sabia y retira la corteza.
  • Licua la pulpa y colócala en un recipiente, 4 veces por semana toma una cantidad de este licuado y déjalo actuar por media hora.
  • Mezcla un vaso de vinagre con un litro de agua.
  • Utiliza una porción para realizar el último lavado.