13 cosas que te impiden ser feliz


Es posible que en la agitada dinámica diaria que llevamos, adoptemos ciertos comportamientos o actitudes que lejos de ayudarnos a sentirnos bien, nos bloquean o sabotean al momento de lograr nuestras metas y proyectos personales.

La primera tarea que debemos hacer es tomar consciencia de cómo nos comportamos y analizar si esa acción nos trae beneficios. A continuación, una lista de aspectos a tomar en cuenta:

1. No apartar a las personas tóxicas

La vida es muy corta como para desperdiciarla con las personas equivocadas, o que en lugar de sumarte, te restan. Reconoce el valor que tienes como persona y rodéate de personas que te hagan brillar.

2. Huir de los problemas

La primera actitud que asumimos cuando se presenta un problema es de angustia, estrés y puras emociones negativas.

En lugar de ello, te invito a que veas el vaso medio lleno y lo asumas como una manera de probar tus herramientas, habilidades y potencialidades para resolver problemas. Además, si tiene solución ¿para qué preocuparse? y si no la tiene ¿para qué preocuparse?

3. Colocarte en segundo plano

La persona más importante en la vida para ti, eres tú misma(o). Debes darte la prioridad en todo momento, porque al final con quien siempre convivirás, será contigo.

Si no te tratas bien ¿cómo esperas sentirte bien con los demás? La felicidad comienza en casa, es decir, ¡contigo!

4. Aferrarse al pasado o vivir en función del futuro

Seguramente has escuchado esto una y mil veces: “Si sientes tristeza es porque vives en función a un pasado que ya no está, que ya pasó.

Si sientes angustia o ansiedad, es por un futuro que aún no ha llegado y estás enfocado en qué es lo que pasará”.

¿Qué te parece si más bien te enfocas en el presente, en lo que puedes controlar, vivir y sentir en este momento?

El pasado te ha hecho lo que eres hoy –independientemente si estás conforme o no, y el futuro dependerá exclusivamente de lo que hagas hoy. Entonces ¿qué esperas? ¡Vive!

5. Sentir miedo todo el tiempo

Es normal en cierta medida, sentir cierta incertidumbre cuando tomamos decisiones por muy complejas o simples que sean; lo que no debes permitirte es que el miedo te paralice.

Es mejor intentarlo, y si no salió como querías, cambias las acciones para obtener otros resultados.

6. Juzgarte por acciones pasadas

Una vez leí esto y me marcó: “No hay cosa más cruel que juzgar el pasado con los ojos del presente”, y me permito completarlo diciendo “recuerda que para ese momento contabas con unas herramientas quizás más limitadas y así fue como supiste reaccionar o resolver”.

No te arrepientas de los eventos o situaciones que has vivido, pues ellas te han hecho ser la persona que eres hoy.

7. Compararte con los demás

Quizás ha ocurrido que observas la vida que llevan los demás o lo que han logrado y puede generarse cierta envidia.

Lo que no sabes es qué tanto ha invertido o sufrido esa persona para llegar a donde está. Cada quien tiene su proceso de vida, de aprendizaje, de ensayo y error y no deberías compararte con los demás por lo que han logrado. Cada persona tiene una riqueza inigualable y única.

8. Pensar que aún no estás listo(a)

Si esperas a estar lo suficientemente preparado y capacitado, dejarás pasar oportunidades únicas que no regresarán.

Así como se comentó en el punto 5, deja el miedo y atrévete a aprovechar las situaciones. Si no resultan como pensabas, te servirán como aprendizaje.

9. Rechazar nuevas relaciones porque las anteriores no funcionaron

Cada persona es única, así como tú, y la relación que puede generarse con cada una de las personas que se cruza en tu vida también es única.

No te permitas desechar una interacción con alguien por pensar que se va a comportar de la misma manera que lo hizo alguien de tu pasado.

Recuerda que en la vida nada es casualidad, si esas personas llegan a tu vida es porque te van a dejar un aprendizaje, queda de tu parte asumirlo de esa forma.

10. Quejarte

La queja es muy distinta al reclamo. Cuando nos quejamos sólo manifestamos nuestra incomodidad por algo y se queda hasta allí.

En cambio cuando hacemos un reclamo, no solo hacemos saber cuándo algo no nos gusta, sino que establecemos criterios de satisfacción para eliminar esa incomodidad.

Practica hacer más reclamos de manera asertiva y verás cómo la relación con otras personas fluye más fácil.

11. Ser rencoroso

Al permitirte sentir rencor, al único que estás dañando realmente es a ti mismo(a). Aprende a liberar, a soltar y a perdonar. Es como pretender “beber el veneno y esperar que el otro muera”.

12. Culpar a los demás por tus problemas

Cada persona es responsable de lo que le ocurre y las consecuencias de sus actos. Hay algunas cosas macro que no dependen de nosotros, pero muchas de las cosas que nos ocurren es por acción u omisión nuestra. Asume tu responsabilidad, perdónate y cambia de acciones para obtener distintos resultados.

13. Preocuparse

Así como lo dice la palabra, debes dejar de pre(antes)-ocuparte y busca resolver el problema –si es el caso- ocupándote. Analiza si la situación es realmente importante y si será relevante en un mes, un año o cinco.